
Durante el 'pasacalles' hubo muchos gritos a favor de la televisión pública y del uso y el fomento del valenciano, además de reclamos contra los recortes y la política del PP dirigida principalmente al President de la Generalitat, Alberto Fabra, con gritos de "dimissió, dimissió".
El sábado parecieron confluir las ganas de los trabajadores de RTVV de defender su puesto de trabajo y 'vengar' los años de silencio y censura interna; el significado de Canal 9 en la vida del propio pueblo valenciano, el aprecio y la lucha por dignificar la 'llengua' por parte de esta gente y el miedo a que los mercados y los gobiernos de derechas sigan destruyendo todo aquello que lleve la palabra 'público' detrás, en este caso, la televisión pública.
La televisión pública es uno de los medios fundamentales que consiguen establecer una democracia, que fomentan la pluralidad, una voz a las minorías y una forma de control hacia el poder y una forma de conseguir una difusión entre toda la población de una zona. Esta función de obra pública que realiza RTVV tiene un valor añadido, el valenciano. Canal 9, Radio 9, Punt 2 y demás, es una forma de potenciar, fomentar y transmitir el valenciano, una lengua que parece minoritaria, una lengua castigada durante el franquismo y que ha visto en Canal 9 un crecimiento importante; una forma de crecer y socializarse en la lengua de un pueblo y en su cultura.
Es cierto que Canal 9 está sobredimensionada, que no es posible que una cadena pública tenga 1700 empleados en nómina, que tenga una deuda de 1200 millones de euros, que se haya permitido por parte de muchos trabajadores el 'lameculeo' y la censura que ha jugado con los valencianos, que se ha convertido más en un juguete del PP que en un medio de difusión de información y pluralidad; pero por eso mismo, no se puede dejar caer, porque es la intención del PP, porque es lo que hacen aquí y en todo aquello que pagamos entre todos; llegan al medio, lo atan, lo aprovechan en su favor, lo degradan y después, cuando todos ven en el medio o en el servicio público en concreto un gasto inútil, lo cierran y lo venden, como han intentado con la sanidad madrileña, como está pasando con la televisión valenciana y como podría pasar con la educación.
Lo público, como su propio nombre indica, es de todos, que sí, que nos cuesta dinero, pero da un servicio, una utilidad, algo por encima del precio que se paga, siempre que sea utilizado correctamente y no como ha sido utilizado Canal 9, usado como forma de desfalco de dinero en visitas del Papa y Fórmulas unos, de enchufes de primos, sobrinos y amigos y de eco y alabanzas de políticos en el mando; todo lo contrario de lo que viene a ser un medio público.
El sábado la gente salió a la calle, no sé por cuál de los motivos que he dicho previamente, si por uno, por dos o por todos, pero Valencia respondió, aunque no parece ser suficiente, hace falta más y sobre todo, hace falta que sea en el momento decisivo, en las elecciones.
Acabo con un vídeo del sábado en la Plaza de la Virgen, Màquina Avant de Vertigen.
#RTVVnoestanca, perque si avui tanquen RTVV, demà pot ser un hospital o la universitat.
@Die_Sj13 y también @nota_almargen

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