viernes, 18 de abril de 2014

Valencia Acoge, más allá de la ‘simple caridad’

En el número 10 de la calle San Juan Bosco, una pequeña calle que sale de Primado Reig, se encuentra Valencia Acoge. Como si se tratase de la sede de la Organización de Naciones Unidas, es el centro de reunión de diferentes nacionalidades que confluyen en Valencia en nuestros días. Quizás allí se halle la verdadera Valencia o la verdadera España. Allí nadie mira por encima del hombro a nadie. El color de piel no es más que otro rasgo, como el color de los ojos, el color de pelo o el color de la camiseta que lleves ese día. Amabilidad, cordialidad, igualdad y respeto se respira nada más cruzar el umbral de la puerta.

Un cartel de ‘coge lo que quieras’ reina en una estantería donde se deja la ropa que no se quiere para que otros la reutilicen. Los carteles vuelan por las paredes, “si no tienes tarjeta sanitaria, infórmate aquí”, “curso de español, inglés y francés”, “si sufres violencia racista, infórmanos”. Todas las paredes cuentan realidades que a los ojos de un español acomodado parecen mentira. Anuncios de piso de “inmigrantes no”, carteles avisando del peligro de persecuciones racistas, de los CIE, de los vuelos de deportación…todo aquello a lo que hacemos invisible, es el principal miedo de muchos de los que acuden a Valencia Acoge. 

Valencia Acoge es una asociación sin ánimo de lucro que pretende acoger y promover a las personas migrantes procedentes principalmente del tercer mundo. Por ello, la asociación no se basa en la ‘simple caridad’ de dar comida, ropa o libros, que también, sino va más centrado al apoyo legislativo, a la inserción en la sociedad, la búsqueda de trabajo, cursillos útiles, etc.

Para ello disponen de una pequeña sala de unos 5 ordenadores donde voluntarios de la asociación aconsejan formas de búsqueda de trabajo por Internet o cómo realizar un buen currículum. Los ordenadores también son utilizados por aquellos que visitan Valencia Acoge para leer su correo, leer noticias, ver vídeos, canciones, etc, una forma muy importante de integración, ya que si no te informas de lo que pasa en un país, difícilmente formarás parte activa de él. Además, una pequeña biblioteca intercultural que se complementa con determinadas visitas guiadas o talleres para ampliar el bagaje cultural de todos aquellos que se muestren interesados en participar.

Por supuesto, además de la colaboración tienen una parte de sensibilización y de denuncia. Sensibilización entre la gente del barrio a través de exposiciones, cine-fórums y charlas y denuncia a través de la red o con diferentes campañas como la de CIE’s No  o la campaña “¿Palabras o personas?” sobre los tópicos que se fundamentan en la sociedad sobre la inmigración y los inmigrantes; para todo ello cuenta además con una amplia red de voluntarios de más de 150 personas.

Por último, desde la organización se defiende el derecho reconocido a migrar y por supuesto, el derecho que tiene esa persona de ser aceptado en el lugar donde migra tanto por las instituciones como por la sociedad que la integra.

viernes, 4 de abril de 2014

Boicot, Desinversión y Sanción

Aplauden y lloran en el funeral de Mandela aquellos que hoy financian un apartheid como el que él derrotó. Hablan de moral aquellos cuyos códigos éticos se escriben con la $ del dólar y la €  del euro.

UEFA, Eurovisió, Eurolliga…diferents pactes internacionals amb l’Europa dels drets humans i del premio nobel de la pau que permeten a l’Estat d’Israel ser i sentir-se una més entre les potències europees

Pero no es tiempo de bajar los brazos y claudicar; el mismo traje que los viste puede ser la mecha que les haga arder; el dinero que financia la ocupación puede ser la forma de que esta caiga, o al menos, esa es la esperanza que nos queda, pero para ello, se necesita una fuerza superior a esta: la voluntad popular.

Per això tenim avui a Jorge Ramos Tolosa, a qui ja coneguem del programa de Palestina i que ens parlarà del BDS, la plataforma de Boicot Desinversió i Sanció que condemna l’Estat d’Israel i l’opresió que aquest sotmet al poble palestí.



Entrevista sobre el BDS aquí