viernes, 21 de febrero de 2014

Entrevista a SOS RACISMO

Hoy os mostramos la entrevista que tuvimos con SOS RACISMO. Esta ONG fundada en 1992 es una organización sin ánimo de lucro, de acción antirracista, democrática y plural, que intenta prevenir y denunciar el racismo y la xenofobia, y fomentar la convivencia y el respeto entre personas de diferentes orígenes étnicos y nacionales.
Todos los años hacen público un Informe anual sobre la situación del racismo en el Estado Español, elaborado con aportaciones de todos los territorios que componen la Federación. Las imágenes que aparecen durante el texto son extractos del concurso de fotografía de las Jornadas Antirracistas 2013.  Contrastes bajo la lluvia (Javier Bahillo)
¿Qué tipo de actividades realiza SOS Racismo?
Actualmente, nuestras principales áreas de trabajo en Madrid son el área de organización y coordinación; el área de comunicación que se encarga de los medios, de la página y de las redes sociales además de la publicación de un boletín informativo mensual y de la revista Alter (cuatrimestral).
Además, tenemos las áreas de más “contacto” con la gente como el área jurídica para denunciar casos de agresiones o discriminación racista o xenófoba y que reparte información en asociaciones de inmigrantes, un área psicosocial que ofrece este apoyo a las víctimas del racismo que sufren secuelas traumáticas, un área de sensibilización con unas jornadas antirracistas en marzo y un área de campañas donde hemos denunciado la Ley de Extranjería, por ser una normativa discriminatoria y represiva; hemos reclamado el derecho al voto para las personas migrantes; y venimos denunciando hace años los controles policiales de identidad por criterios étnicos, y la existencia de los centros de internamiento de extranjeros (CIE’s). Más recientemente, hemos denunciado la privación del derecho a la sanidad a los inmigrantes ‘sin papeles’, la subida de las tasas judiciales, o la reforma del Código Penal que está preparando el gobierno.
Giura Paola
¿Cómo se puede colaborar con SOS Racismo?
Se puede participar en SOS Racismo de dos formas diferentes, compatibles entre sí: como socio/a, con una cuota anual de 60/90/120 euros, que son la fuente principal de financiación de esta ONG y también como voluntario/a, colaborando en alguna de las áreas y proyectos de trabajo existentes, o en varias de ellas.
¿Creéis que ha aumentado el recelo hacia el inmigrante durante la crisis?
Existía ya recelo en una parte de la población antes de la crisis, incluso cuando el trabajo de las personas inmigrantes estaba ayudando al crecimiento económico y demográfico del país. Su aportación era muy positiva, pero una parte de la población no lo veía así.
A partir del comienzo de la crisis cambia el discurso político hacia la inmigración, que se hace más duro (por parte del PSOE a partir de 2008 y sobre todo por parte del PP), y eso influye en la opinión pública. Con la llegada del PP al gobierno se amplían las políticas excluyentes (el ejemplo más grave es la privación del derecho a la sanidad).
En paralelo hay también un ligero incremento del racismo social: las encuestas de opinión muestran un incremento continuo, aunque no muy llamativo, de actitudes xenófobas desde 2008. Por otro lado, ha habido un ligero incremento del voto a formaciones políticas xenófobas, pero este incremento no es muy importante. Iván Sánchez
Junto a este tipo de signos preocupantes en la opinión pública española, también hay otro tipo de indicios que son más esperanzadores. No son datos cuantitativos, pero sí hechos concretos que nos parecen muy positivos: plataformas de sanitarios que están atendiendo a los inmigrantes “sin papeles” (haciendo desobediencia civil a la normativa excluyente), en la lucha contra los desahucios se están movilizando conjuntamente personas nativas y extranjeras, y lo mismo sucede con la sanidad, o con la educación, etc. Este tipo de experiencias de luchar juntos por lo que es de todos, nos parece un magnífico antídoto para acabar con el racismo social.
Muchos inmigrantes llegados aquí trabajan en negro y/o cobrando una miseria, una parte de la sociedad ve esto como un ataque a la mano de obra nacional, que no puede competir con una casi esclava, y ello les lleva a comportamientos xenófobos. No obstante, son los empresarios quiénes les contratan y establecen unas condiciones laborales penosas. ¿Según SOS Racismo, qué dice esto de la sociedad española? ¿Cómo podría cambiarse esta visión?
Es verdad que en el racismo social tiene un fuerte peso esa percepción de que “el extranjero” es un competidor peligroso (no solo de cara al trabajo, también cara a los cada vez más escasos servicios sociales). Pero es una percepción equivocada.
En primer lugar, no todos los trabajadores migrantes han tenido que trabajar “en negro”, o cobrando una miseria; ha habido situaciones muy diversas.Además, ahora los propios trabajadores autóctonos están sufriendo esa situación (tienen que aceptar condiciones laborales de explotación salvaje, para poder subsistir), y ya no hay prestaciones sociales suficientes para nadie. Una parte de la población española sigue culpando a los inmigrantes, pero otra se ha dado cuenta de quienes son los verdaderos responsables.
Hay que seguir haciendo mucha pedagogía social, para que la población trabajadora se dé cuenta de que tiene intereses comunes, al margen de cuál sea su país de origen o su color de piel.
¿Qué opinión os merecen grupos como España 2000 que se manifiestan con lemas como “Los españoles primero” o “Falta trabajo, sobran inmigrantes”?
Luis SanmiguelNos merecen una opinión pésima, como es lógico. Se trata de formaciones abiertamente xenófobas, que aprovechan la crisis para sembrar odio y culpar del problema a quienes son las víctimas más débiles. De alguna forma hacen el juego a la derecha gobernante, porque no centran en ellos la responsabilidad de la creciente pobreza, sino que señalan a falsos “culpables”. Además, en muchos casos son una cobertura legal para grupos violentos neonazis.
En nuestra entrevista con una escocesa residente en España, nos dijo que la sociedad española la etiqueta a ella como una persona válida que tiene cosas que aportar, y a un inmigrante oriental lo ve como una persona que viene aquí a pedir caridad. ¿Creéis que esta visión se cumple generalmente? ¿Se ve diferente a inmigrantes orientales y occidentales?
No sucede solo con los inmigrantes orientales, sino con otros muchos colectivos extranjeros, especialmente con los procedentes de países musulmanes y con los africanos. La xenofobia es una actitud de hostilidad hacia los extranjeros, pero frecuentemente se mezcla con racismo y clasismo: no hay hostilidad hacia los extranjeros blancos y con buen nivel económico, pero sí hacia los que tienen otro color de piel o son pobres.Ela Rabasco
¿Veis desde SOS Racismo en la prostitución una ‘neoesclavitud’ de la mujer inmigrante?
En algunos casos, al menos, es evidente. En la prostitución hay realidades diversas: hay mujeres que la ejercen libremente, y respetamos esa opción personal, pero mayoritariamente son mujeres inmigrantes, forzadas en muchos casos, y ahí sí encontramos una “neoesclavitud”. Pero hay mucha hipocresía por parte de la administración: no facilita la integración de esas víctimas, y sólo contempla su expulsión, por lo cual muchas no denuncian (aunque también influye mucho el miedo a las represalias de los proxeneta contra ellas o contra sus familias).
¿Qué opináis sobre medidas, como por ejemplo, la retirada de la tarjeta sanitaria a inmigrantes ilegales?
Alberto Carrasco
Como ya he dicho, estamos radicalmente en contra. Es el mayor ataque a los derechos fundamentales de las personas que se ha hecho en este país en los últimos años, y además un riesgo enorme para la salud pública. Venimos denunciándolo públicamente desde el principio, y apoyamos a los colectivos que se oponen a ella, como la plataforma “Yo Sí, Sanidad Universal” y otros.
Se ha intentado justificar esa medida diciendo que había “turismo sanitario” (extranjeros que venían a “aprovecharse” de nuestra sanidad pública), y que suponía mucho gasto. Es falso: los pocos casos de “turismo sanitario” se relacionan generalmente con extranjeros de la Unión Europea, que tenían en España una segunda residencia (turistas habituales, jubilados residentes…).
Y hay estudios que demuestran que la población inmigrante tenía un menor gasto sanitario que la autóctona (al ser una población más joven).
¿Y sobre las concertinas, esos alambres entremezclados con cuchillas, que hace poco el gobierno español mandó colocar en las verjas que separan Melilla de Marruecos, uno de los puntos de acceso de la población marroquí a España? 
Pues nos parece una muestra escandalosa de inhumanidad y de crueldad. Muchas de las personas que se hacinan a las puertas de Ceuta y Melilla podrían solicitar asilo en España (son personas que han huido de guerras, persecuciones, hambrunas…), pero no se les deja ni pedirlo. Están desesperados, porque han apostado todo (los ahorros de su familia, años de viaje, todas sus esperanzas…) al sueño de entrar en Europa.Javier Hirschfeld
Las políticas de blindaje de fronteras no son eficaces (son más caras que lo que costaría facilitar su entrada e integración social, y además no consiguen su propósito de que nadie entre) y producen un sufrimiento humano terrible: los gobiernos de Europa son causantes de muchas muertes y mucho dolor. Nuestra oposición a las concertinas, y a las propias vallas, es total.

jueves, 13 de febrero de 2014

Me pone la radio

Llamadme anticuado, pero me encanta la radio. Me encanta ese sonido entre canal y canal buscando la frecuencia deseada y encontrar la sintonía que buscaba, me encanta esa canción inesperada que hacia mil que no escuchaba y que aparece como de la nada y cantas y bailas como si del mejor tema escrito nunca se tratase, adoro esa forma de cantar un gol en el último minuto solo en la habitación o en el coche sabiendo que otro idiota como yo está saltando de alegría escuchando ese mismo gol, o esa forma en la que el periodista al que tanto admiro informa, analiza o entrevista a un invitado, la forma en la que la piel se estremece y sientes cómo la voz de la noticia te susurra al oído.

Hoy se celebra el día mundial de la radio, un medio que parece relegado a ser un segundón, no tiene la clase señorial de un periódico bajo el brazo, ni el entretenimiento, la gracia, el impacto o la familiaridad de una televisión, ni la modernidad ni la interacción que pueda tener cualquier medio digital; siempre aparece en un segundo plano, en el coche, caminando hacia la universidad, haciendo un trabajo, jugando a la play o escribiendo un artículo sobre lo mucho que te gusta la radio; nadie se siente a propósito a escuchar la radio y si es así, que vengan y me lo presenten, ese tipo sabe.

La verdad, nunca pensé que ‘formaría’ parte de este día del modo en que lo puedo ser ahora, no es que me escuche mucha gente, seguramente, no me escuche casi nadie, tres o cuatro gatos mal contados, pero me siento parte de los que hacen radio, me siento parte de esas personas que se transforman cuando se ponen los casos y hablan por el micro, creo que soy miembro de ese exclusivo grupo de personas que tienen la oportunidad de contar algo y ser escuchado, de entrar en las casas sin estar presente, de que la voz vuele por la ciudad y por la red hasta los oídos de algún intrépido que se atreva a poner la oreja y escuchar, solo eso, escuchar.

No soy un tipo con una voz prodigiosa, ni mucho menos, me trabo al leer, me río y me callo cuando me toca hablar, tartamudeo, me ahogo, no marco bien las pausas, no enfatizo ni siquiera sé modular la voz, pero lo intento, lo prometo. Me hubiera gustado ser alguien con una voz que impusiera, que erizase la piel, que quien esté escuchando pare la atención en mis palabras solo por el sonido de mi voz y que emocionase a mi madre y a todos mis oyentes, pero no, ese no soy yo, yo tengo alguna que otra cualidad, pero esa no; y a pesar de eso, yo soy parte de la radio, de la noticia, de la entrevista, de la canción que quieres oír; yo soy parte de la radio porque soy parte de un programa de radio, un programa que -parafraseando al rey- “me llena de orgullo y satisfacción” con los mejores compañeros que se puede tener alrededor de una mesa. Gracias a mis compañeros, gracias a Nota al margen y gracias a la radio por todo lo que nos das, entre otras cosas, la oportunidad de que alguien escuche mis reivindicaciones.

He de decirlo, más que encantarme, me pone la radio, mucho.


http://notamargen.wordpress.com/